Durante más de una hora, diez consejeros analizaron la delicada situación de Baloncesto León, una entidad abocada a una disolución para la cual habrá que esperar al menos una semana. O mejor dicho, el 5 de julio es la fecha límite para apurar las opciones de encontrar recursos económicos que permitan la inscripción en la liga LEB Oro.
La reunión ha arrojado pocas conclusiones más allá de confirmar que las esperanzas albergadas en el último Consejo se han difuminado. Fue imposible la venta de la sociedad y, hasta la fecha, no han fructificado los contactos con empresas o inversores para poder combatir los 2,2 millones de euros de deuda.
El club sigue en pre-concurso de acreedores y realizará un ERE para tres empleados.
No se ha hablado del futuro del baloncesto en León más alla de la decisión que se adopte en una nueva reunión, podría ser la definitiva, que se convoca para el 5 de julio.
Asistieron al acto José María López Benito y Javier Reyero (PP), Natalia Rodríguez Picallo (PSOE), Eduardo López Sendino (UPL), Joaquín Rodríguez, José Antonio Domínguez, Pepe Estrada, Óscar Guijo, Miguel García y Juanma Vallejo