El hombre, cuya identidad responde a las iniciales L.F.L. pagó antes de entrar 35.000 euros por la estancia y la atención médica que se le garantizó terminaría en 7 días. Pero la cosa se complicó, su ingreso se prolongó durante 63 días más, que son por los que le reclaman el dinero. Eso sí, él asegura que le dieron el alta para dejarle morir y sólo una intervención de urgencia practicada, tres días después en el Hospital del Bierzo, le ha permitido salvar la vida y poder hacer esta advertencia
El titular del número de 5 de Ponferrada tendrá que dirimir, tras la vista celebrada hoy, si es o no lícito que los servicios médicos que le prestaron esa atención médica en 2009 puedan cobrar por los daños que precisamente le causaron a este paciente. Es, apuntan desde su defensa "una aberración", según señalaron el letrado, Angel Argüello y el procurador Alfonso Conde.
En la vista ninguno de los dos médicos que intervinieron al hombre reconoció haberle provocado la perforación intestintal, eso sí, el juicio ha dejado patente la independiente relación laboral que existe entre los profesionales que trabajan en Ruber y la propia clínica, "algo de lo que no se les informa a los pacientes y que hace difícil encontrar a quién pedir responsabilidades"
En el juicio ha declarado en defensa del ponferradino tanto la responsable del servicio de cirugía del Hospital, Pilar Concejo, como el catedrático de Medicina Legal y forense de la Universidad de Oviedo, Rafael Hinojal Fonseca.